Dear diary
Prólogo de Chloë Sevigny
Traducción de María Alonso
Lesley Arfin inició su andadura como escritora colaborando en la revista Vice con una columna de título homónimo a su libro, Dear Diary. El libro se compone de extractos de sus diarios que comprenden su vida desde los once años hasta los veinticinco + texto escrito desde un presente clarividente y distante en el que actualiza sus reflexiones juveniles. Pero en el caso del libro, Arfin va un poco más allá y rellena el pavo hormonal y trágico con divertidas entrevistas a las personas que marcaron su infancia y adolescencia: la niña popular de la escuela elemental que le hizo la vida imposible y llenó su taquilla de insultos, su primer amor frustrado, la gente con la que se enganchó a la heroína, sus padres, y otros amigos, enemigos o frienemies, como ella los llama, que protagonizaron las entradas del diario durante todos esos años. El resultado es un libro que pone los pelos de punta y contagia una energía y una emotividad que galopa desbocada entre pesadillas de opiáceos, visitas a la clínica Betty Ford e intentos de reinserción social pasando por una facultad de Bellas Artes new age en que los excelentes equivalían a dibujos de un delfín en los márgenes de un examen. Lesley Arfin asiste impávida a sus descollantes anécdotas juveniles, desde la obsesión por su físico, a sus intentos infructuosos por ser popular y al abismo de las drogas sin medias tintas, heroína por la vena para parar un tren. Y sale vivificada y triunfal como ave fénix para relatarlo todo con una maestría y sabiduría muy poco común entre los escritores de su generación.
El volumen viene acompañado de un prólogo de la actriz Cloë Sevigny, fotografías de ésta y de la autora e ilustraciones de la artista Vanessa Davis.



